¿Mundo Inqué?

¿Mundo Inqué?

Desde la explosión de las puntocom, que analistas, autores e incluso académicos relacionados a Silicon Valley han comenzado a referirse con más y más frecuencia al contexto social, cultura y económico en el que vivimos hoy en día, como “el mundo incierto”.

El nombre en sí suena un poco catastrófico, pero resume de manera elegante un hecho palpable, y es que ninguno de nosotros sabe a ciencia cierta qué es lo que pueda pasar mañana.

“Uncertain world” is a thing, en serio.

“Uncertain world” is a thing, en serio.

La presión que esto genera para quienes se dedican a las industrias creativas o la creación de productos o servicios, es real, es fuerte, e incluso dañina, pues la influencia de la globalización y los avances tecnológicos actuales han creado un entorno que nunca entrega garantías de nada, solo la certeza de que podemos quedarnos obsoletos mañana mismo.

¿Cómo podemos trabajar con comodidad si la única certeza que tenemos es que hay que moverse a un ritmo vertiginoso?

¿Cómo podemos escuchar y procesar nuestras ideas si debemos movernos más rápido que ellas?

La ansiedad generalizada que nos genera esta visión del trabajo, hace que constantemente estemos desperdiciando esfuerzos y recursos moviéndonos en direcciones que al final del día, se sienten como si no nos llevase a ningún lado.

¿De qué sirvió generar un fanpage gigante en facebook si luego nos cobran por llegar hasta la gente? Acabo de duplicar mi presupuesto de marketing pero los clientes aún no llegan. ¿Por qué mi estrategia de influencers funciona tan mal ahora que la tomamos en serio? Ya nos subimos al carro de la transformación digital. ¿Ahora qué?


Gracias Mercurio Retrógrado

Ninguno de nosotros puede predecir el futuro, bien lo sabemos, pero existen quienes se han aventurado mediante el diseño de modelos predictivos, otros quienes han incorporado tecnología a dichos modelos, e incluso hay quienes recurren a la astrología para lograrlo.

(Aunque dudo que sea bien visto culpar a mercurio retrógrado porque “no funcionó nuestro último lanzamiento”).

Sea cual sea nuestro camino, el único punto que podemos proyectar hacia adelante, observando los del pasado, es que necesitamos abrir nuestra mentalidad y visión.

Puede que no existan fórmulas de éxito, pero la historia nos dice que es necesario adquirir un estilo de trabajo que agilice nuestra capacidad de adaptación y por sobre todo, ver nuestros proyectos como un ente orgánico y flexible que responde con gracia frente a cambios de contexto.

Para Peter Merholz ex presidente y cofundador de Adaptive Path (Agencia dedicada a la consultoría, educación y eventos en materia de User Experience), necesitamos flexibilidad para entender qué datos son útiles y cuales no; flexibilidad para adaptar nuevos insights en los procesos de diseño, flexibilidad para que nuestros procesos de desarrollo lleven nuevas oportunidades de mercado a nuestros productos con velocidad y que nuestras decisiones operen con flexibilidad para adaptarnos a los nuevos (o viejos) competidores o contextos del mercado.


Y ahora qué

Es cómodo y muchas veces necesario aconsejar a todo el mundo pidiendo que abran la cabeza y se muevan con flexibilidad, pero la realidad es la velocidad a la que se mueve todo hace que adaptarnos con elegancia sea inviable, incluso si trabajamos de la forma más lean posible.

Todos conocemos “aquella empresa” que prometía comerse el mundo, pero tras uno o dos pivoteos y cinco años de arduo trabajo terminó convertido en algo que nadie entiende por culpa de las tendencias del mercado y el sobrevalorado feedback.

A partir de ese hilo de pensamiento es donde surge este repositorio de ideas de RE*AL, nuestro blog.

¿Por qué?

Porque independiente de las necesidades, de la tecnología, de los canales, de las herramientas o las tendencias de mercado, la única constante es que las personas son motivadas y guiadas por sus emociones

Podríamos tener una máquina del tiempo y viajar hasta la antigua Grecia, volver hasta los años 20 y luego saltar hasta el 2030, y probablemente la única constante que veremos en términos de mercado, es esa.

Las emociones humanas son hoy en día lo más genuino y real que tenemos, lo único que recordamos y probablemente lo único que nos acompañe a lo largo de toda nuestra vida. Es por eso que la generación de emociones positivas se convierte en la única forma de prevalecer como compañía. Asegurar el fortalecimiento de interacciones profundas y significativas entre nosotros y las personas, es asegurar el éxito de nuestras creaciones, así estemos viviendo en medio del 2019, saltemos al 2020 y nos reencontremos en el 2030.

REAL es TODO es sobre sobre estas emociones, sobre la importancia crítica que tienen cuando hablamos de personas y sus implicancias al momento de crear marcas, darles vida y hacerlas sonar en medio del bombardeo informativo actual.

¿Queremos ser ruido?

No.

¿Cómo combatimos el ruido?

Con silencio.

¿Qué es el silencio en medio de este ruido?

Lo genuino, lo real, y RE*AL es TODO.

Por qué “REAL es TODO”

Por qué “REAL es TODO”